Luego de permanecer casi ocho meses fuera de las canchas de fútbol debido a una lesión en la rodilla, las cosas no parecen mejorar para el futbolista Marco García, uno de los canteranos más talentosos de los Pumas de la UNAM.

Y es que, aunado a que dicha lesión le arrebató la titularidad que vivía con el equipo universitario al inicio del pasado torneo de la Liga MX, el volante de 20 años de edad está envuelto en un escandalo de acoso sexual.

De acuerdo con el periodista Ignacio Suárez del periódico Récord, una ex trabajadora del Club Universidad, identificada como Itzel “N”, decidió demandar recientemente a Marco García por acoso y abuso sexual ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX).

Asimismo, levantó una demanda en contra de varios directivos de aquel momento, como Marco Antonio García, David Patiño Oviedo, José Luis Arce Herrera, Luis Eduardo de Buen, Gustavo Martínez, Alejandro Ramírez y Manuel Alcocer por amenazas, discriminación, violencia digital y encubrimiento por favorecimiento.

Este oficio con carácter de recordatorio urgente levantado en la coordinación central de investigación de género y atención a víctimas de la FGJ-CDMX está en la carpeta de investigación CI-FDS/FDS2/UI-FDS-2-02/00314/04-2020 ECO 3555-2020.

El presunto acoso y el mal manejo de la institución

En marzo de este año, el mismo Ignacio Suárez reveló que Marco García fue señalado de haber tomado fotografías indebidas en 2017 a la entonces tutora del programa de educación en línea del Club Universidad, Itzel “N”.Él se acercaba a mí o en mi escritorio, para decirme que le explicara sobre algún tema y mientras lo hacía, él colocaba el teléfono abajo y tomaba las fotos o video sin que me diera cuenta. Luego supe que lo compartía con todos sus compañeros por WhatsApp o el Messenger de Facebook

“Fue tan tonto o tan cínico, que en una de tantas fotos que me tomó, salía también su cara. ¡Me tomó fotos íntimas y él aparecía! Esto era una prueba contundente, me enfurecí y con el teléfono de Marco García en la mano, bajé para ir a la dirección de Fuerzas Básicas”, contó Itzel al periodista.

Sin embargo, la afectada indicó que lejos de recibir el respaldo de la institución, que representa la máxima casa de estudios del país, la directiva optó por proteger al jugador minimizando el hecho como una “vil travesura de un puberto”.

Por si fuera poco, Itzel declaró que Luis de Buen, director de la rama femenil, le sugirió mejor usar pantalones para ir a trabajar y vestirse menos provocativa.

Varios meses después y de ser sacada del salón de clases con el argumento de no vivir momentos incómodos con los futbolistas, el área de recursos humanos le comunicó a la tutora que iban a prescindir de sus servicios; lo que por cierto, coincidió con la llegada de García al primer equipo de los Pumas.

Aunado a esta renuncia forzada a su trabajo, Itzel recibió amenazas telefónicas y en redes sociales luego de darse a conocer su historia, llegando a pedir protección a las autoridades.

Al respecto, Leopoldo Silva, actual presidente de los Pumas, confirmó unos días más tarde el hecho en entrevista con ESPN. No obstante, aseguró que Marco había sido suspendido en su momento e incorporado a tratamiento psicológico y emocional sobre la materia para evitar que se siguieran dando este tipo de conductas.

Además, aseguró que Itzel había dado por terminada su relación laboral un año y dos meses después de aquel hecho: “La renuncia existe, yo la tengo con su huella digital, como es en estos casos”.

Sobre el accionar de la administración de ese entonces, Silva se mostró seguro: “Yo no tengo duda, creo que se actuó correctamente (…) Vamos a poner de nuestra parte para aclarar de manera contundente como fue resuelto hace dos años y medio”.

Iztel replicó a través del periodista que, ella nunca firmó un documento de estas características y que Marco García solo había sido sancionado con dos semanas de suspensión.

De acuerdo con el colaborador de Récord, a diferencia del caso de la podóloga con La Volpe, que fue palabra contra palabra, aquí hay evidencias plenas y sobre todo un nuevo sistema penal acusatorio que agravan si se configura el posible delito, ya sea de acoso o encubrimiento.

Por lo que pudiera negociarse una reparación del daño con un monto económico, hasta darse el caso de que se giren hasta órdenes de aprehensión a los involucrados en cualquier momento, de acuerdo con el art 179 bis del Código Penal.

Infobae