El argentino David Abraham fue el protagonista de una curiosa y a la vez bochornosa situación que se vivió en el encuentro entre Friburgo y el Eintracht Frankfurt, por la fecha 11 de la Bundesliga.

¿Qué fue lo que pasó? A poco del final, el dueño de casa ganaba 1-0 y aguantaba la ventaja como podía, mientras el visitante iba con todo por el empate. Y antes del pitazo final comenzó el escándalo.

La defensa de Friburgo rechazó la pelota lo más lejos posible y fue directamente hacia el banco de suplentes local.

El ex defensor de Independiente y capitán de su equipo, con las pulsaciones a mil, fue desesperado a buscar el balón y se lo pidió al técnico Christian Streich, quien no le hizo caso, se corrió unos centímetros y dejó pasar el esférico.

Enojado por la actitud del DT, Abraham lo encaró, se lo llevó puesto con su hombro derecho y Streich terminó tendido en el césped.

En ese momento, los jugadores de Friburgo que estaban en el banco fueron a buscar al central y se armó una batalla campal entre todos los protagonistas. Aunque volaron algunas piñas y hubo empujones, por suerte la situación no pasó a mayores.

El árbitro Felix Brych se apoyó en el VAR, revisó la acción completa y no dudó en mostrarle la roja directa a Abraham, quien venía de convertir un gol en el último 5-1 del Eintracht Frankfurt ante Bayern Munich.

Ahora, más allá de que Streich le dio un abrazo y trató de tranquilizarlo, el argentino quedó en el ojo de la tormenta y está expuesto a una dura sanción. 

clarín.com

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