Los atletas de alto rendimiento, como bien es sabido, necesitan de un balance entre lo físico y lo mental para poder estar a su mejor nivel durante sus actuaciones deportivas. Las distracciones fuera de la cancha pueden tener un impacto dentro de ella para bien o para mal y por ello mismo es preferible evitarlas.

A lo largo de los últimos años, la selección mexicana de fútbol se ha visto envuelta en escándalos distintos donde algunos jugadores han decidido aclarar ante la opinión pública sobre aquellos actos donde menos tiene que ver el deporte. La ética de trabajo es responsabilidad de cada deportista, pero cuando ésto ocurre en la selección están en juego tanto los dólares de la Federación, como el sentir de toda una afición. Y en el conjunto azteca, con el escándalo también han llegado los fracasos.

En 2013, durante el transcurso de la Copa Confederaciones y previo a la Copa del Mundo, el columnista Ancelmo Gois del diario brasileño O Globo reportó que nueve jugadores del Tri, luego de perder un partido ante Italia 2-1, “se fueron a relajar” a Ternas Centauro, un table dance en Ipanema, uno de los barrios más lujosos de Río de Janeiro. Su siguiente partido, frente al anfitrión Brasil, también lo perdieron con marcador 2-0.

En 2018, después una victoria donde el único gol favoreció a la escuadra mexicana frente a la escocesa en el Azteca con motivo de despedida por el pronto arranque de la Copa del Mundo en Rusia, se dio a conocer un escándalo que envolvió a jugadores del Tri y 30 escorts. La justificación fue el cumpleaños del delantero Javier “Chicharito” Hernández y que las invitadas, todas, eran amigas o familiares.

Luego del evento, México sacó un triunfo histórico ante Alemania, quien llegó a Rusia 2018 como campeón defensor, y después venció a Corea del Sur por 2-1, pero sus últimos dos partidos en la competición fueron desastrosos: primero una goleada 0-3 ante Suecia en el cierre de dicha fase y avanzó por cuestión numérica. El Mundial para México no pasó, por séptimo torneo consecutivo, de aquella fase, donde la eliminación llegó tras la derrota contra Brasil.

El último caso está aún reciente. Tras derrotar a la selección estadounidense en Nueva Jersey, Miguel Layún, “Chicharito” Hernández, Guillermo Ochoa y Marco Fabián de la Mora acudieron en Nueva York a un restaurante-bar conocido como Boozy Brunches, que permiten tener la experiencia de un antro por la tarde. Los futbolistas fueron exhibidos por la cuenta la cuenta de Twitter “Botineras del mundo” , cuya biografía dice:: “Todo sobre futbolistas del mundo con mujeres, fiestas, sexo y alcohol”.

Sin embargo, la salida en sí no fue lo que causó el eco de la noticia, pues como aclaró posteriormente el jugador de Rayados de Monterrey, Miguel Layún, “nos dieron la tarde libre desde las 3:30 hasta las 8:50 teníamos que presentarnos en un restaurante en Manhattan para cenar todos juntos”.

El escándalo y el despido de un integrante de la comitiva del “Tri”, Andrés Mateos, ocurrieron luego de darse a conocer que ambas mujeres que los acompañaban en la fiesta hicieron la gira junto con los jugadores. Llegaron a los mismos hoteles tanto en Nueva Jersey como en San Antonio y Mateos fue quien las llevó a documentar al aeropuerto de la ciudad texana por encargo de uno de los futbolistas, según el periodista Rubén Rodríguez.

Sin embargo, la acción no quebranta ningún lineamiento del Código de Ética de la Federación Mexicana de Fútbol. Ahora, el “Tri” necesita no solamente reponerse de una vapuleada que le propició la selección argentina alternativa en San Antonio, Estados Unidos, sino también de otro escándalo mediático de sus seleccionados que puede traer repercusiones en el próximo proceso selectivo de Gerardo “Tata” Martino.

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