La Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía (CNEPR), es la institución encargada de fiscalizar, regular, censurar y penalizar los contenidos radiofónicos y audiovisuales que se difunden en los medios de comunicación dominicanos.

Esta comisión desde hace tiempo ha dejado de funcionar para lo que fue creada y se encuentra en un estancamiento, a pesar de que debe velar por el cumplimiento del Reglamento 824, articulado para normar una realidad social muy distinta a la actual.

Su desactualización es una realidad y resulta inexplicable que nadie se haya empeñado en desempolvarla y ajustarla a los nuevos tiempos, ya que muy pocos de sus puntos son válidos al día de hoy.

El presidente de la (CNEPR), Joseph Báez, ha salido en los medios de comunicación en muchas ocasiones para buscar soluciones que vayan en favor de dar validez a dicho reglamento y regular todas las áreas que allí se mencionan.

Báez ha advertido que ‘’tumbará contenidos’’ plebes y soez de la radio así como también de YouTube, sin embargo, ha sido objeto de críticas porque la entidad no cuenta con la credibilidad para que sus políticas sean acatadas.

En el 2020 el diputado Víctor Suárez Díaz, propuso una iniciativa de presentar ante la Cámara de Diputados un proyecto de ley que buscaría evitar la difusión de música con letras explícitas pero la misma no fue bien recibida en la comunidad del género urbano, principalmente para sus protagonistas.

La legislación que creó a la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía data de 1951 y ha sido modificada en varias ocasiones, porque ya está desfasada.

Rubén Darío Aponte, periodista y miembro del jurado de la comisión, explicó que esa institución depende del Ministerio de Cultura y no cuenta con los suficientes recursos para tener un personal que ayude a resolver las situaciones que enfrenta.
Tienen buenas intenciones pero no cuentan con recursos

“Ellos no tienen un buen local donde desarrollar su trabajo, el presidente actual de la comisión, Joseph Báez, tiene muy buenas intenciones pero no tiene los recursos para trabajar. Hay que hacerle un llamado a Cultura, para que Cultura provea los recursos y puedan ellos manejarse y hacer el trabajo que tienen que hacer, de lo contrario van a seguir siendo la cenicienta’’ explicó el periodista a elCaribe.

‘’El reglamento hay que modificarlo en la mayoría de los artículos, porque eso es un reglamento que viene desde los tiempos de Trujillo y no se ha modificado. Ha tenido un tanto de modificaciones pero muy leves y no en los asuntos puntuales, hay muchas cosas que la comisión puede hacer y hay otras que ya deben eliminarlo de los reglamentos’’ acotó Aponte.

Según el periodista la música urbana tiene mucha fuerza en el pueblo y también en la radio, pero hay letras que dan ‘’terror’’ ‘’pena’’ y ‘’vergüenza’’, unos temas increíbles, palabras obscenas y acciones de sexo en el aire.