Aaron García, el veterano loco de la guerra en Irak, aterrorizó a sus vecinos durante seis meses en el suburbio de Yonkers, cerca de El Bronx y era buscado por las autoridades por otros ataques en Manhattan, varios delitos y desacato judicial.
En una confusa declaración, el Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo ayer jueves que no podía confirmar si García estuvo activo como soldado del ejército, pero su perfil confirma que fue enviado a la guerra en Irak, dijo el medio The Submit.
El periódico Daily Mail que hizo un descenso en el vecindario de Yonkers donde vivía García, publicó testimonios de varios inquilinos en los que afirman que el veterano, los mantenía asustado, cruzaba desnudo a la habitación de una mujer y jugaba con la ropa.
También que mantenía velas prendidas en la casa, acosando a la gente que esperaban que un día, hiciera un desastre considerándolo como un enfermo mental.
La madre del veterano, Sarah García de 64 años de edad le dijo a The Submit que ella lo llevó al Hospital de Veteranos de Guerra en la avenida Kingsbridge en El Bronx, pero allí le dijeron que no podían retenerlo y que ex soldados como él, se la pasan deambulando en las calles de la ciudad.
García, fue reclutado para el ejército cuando estudiaba en la escuela secundaria y se mantuvo en las Fuerzas Armadas entre 2001 y 2009, según sus datos biográficos.
Antes del brutal ataque al inmigrante mexicano Miguel Solorzano en el cajero de la sucursal del banco Chase en Manhattan, fue visto por Larry Oquendo quien dijo que se dirigía al mismo en la avenida Broadway en el distrito financiero para usar el cajero con aspecto amenazador, acechando cerca de la entrada con un hacha en la mano poco antes de la 1:00 de la tarde.
“Tenía un hacha nueva y reluciente con mango de goma”, dijo Oquendo, de 62 años. Le preguntó al veterano que si trabajaba allí y García, lo amenazó con asesinarlo.
“Te voy a matar”, le respondió el loco a Oquendo quien le respondió que bailaran y salió huyendo.
García fue acusado ayer jueves de múltiples cargos criminales en la Corte Criminal de Manhattan, intento de asesinato, asalto y cargos amenazantes y fue dejado preso sin derecho a fianza.
Además es acusado por un incidente anterior el 3 de agosto en el muelle 17, donde pateó a un hombre en la cara.
En el momento de su arresto, era buscado con cuatro órdenes de arrestos activas y otra abierta por un caso en 2020 en Yonkers que de desacato criminal, acecho y acoso.
Su abogado solicitó atención médica para García, la cual fue otorgada por el juez y está siendo sometido a una evaluación psicológica en el hospital Bellevue en Manhattan, donde también está ingresado Solorzano que sufrió tres hachazos en la cabeza y uno en un brazo, salvándose milagrosamente.
Entre los vecinos que García aterrorizaba en Yonkers, está el fallecido por COVID -19 propietario de la casa en la que le rentaba un apartamento, afirmó la viuda Georgina Sosa.
El Daily Mail dice que el veterano vivía en la miseria y el desorden, y aunque el dueño le interpuso un desalojo no pudo sacarlo debido a la moratoria para inquilinos decretada por el gobernador estatal por la pandemia.
La señora Sosa afirmó que todos los vecinos estaban conscientes de que se trataba de un maníaco y que la policía fue varias veces a la vivienda pero nunca se lo llevaron arrestado.
También se colaba en el dormitorio de una inquilina, se acurrucaba desnudo en su cama mientras jugaba con su ropa.
Vivía en la miseria en la casa donde encendía velas que quemaban las paredes y le prendió fuego a su colchón, dijeron los vecinos e inquilinos al medio.
Los inquilinos dijeron que él también se colaba en el dormitorio de una mujer y se acurrucaba desnudo en la cama de ella mientras jugaba con su ropa.
Un vecino que vivía en la planta baja dijo que García siempre tapaba el inodoro con desechos y que a menudo quemaba velas.
“Tenía un ritual y quemó la pared, dejándola negra”, dijo el inquilino. “Este tipo estaba fuera de control. Tiene una condición psiquiátrica. Los inquilinos se fueron porque él los asustó”.
Sosa dijo que toda la experiencia con García fue una pesadilla.
“Le alquilamos una habitación, pero se quedó con todo el apartamento y atacó a mi marido”, narró la viuda.
“Él García nos decía que fue a la guerra para luchar por nosotros en Irak y que se volvió loco porque veía morir a gente. Él está enfermo. No se detuvo porque está loco”, agregó Sosa.
Krystal Sosa, hija del propietario de la casa dijo que un día García persiguió a su papá desnudo, bajó las escaleras y salió corriendo detrás de él. “Mi papá tenía un pie malo, así que le costaba correr. Y cayó con fuerza por las escaleras”.
Relata que su papá siempre le decía que antes de que la policía arrestara a García, iba a suceder algo muy malo. “Y mira lo que sucedió”.

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