El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, elevó ayer el tono de crítica contra Donald Trump y su irresponsabilidad frente a la salud de los estadounidenses. En una rueda de prensa en Wilmington, Delaware, advirtió del peligro de esperar hasta el 20 de enero para comenzar con el plan de la Casa Blanca para vacunar masivamente a los estadounidenses, tras mostrar optimismo por los resultados de los estudios de la farmacéutica Moderna.

Los datos del instituto Johns Hopkins no dejan lugar a dudas sobre la gravedad de la pandemia de Covid-19 en Estados Unidos. Este martes 17 de noviembre, sigue siendo el país con mayor número de contagios en el mundo – supera ya la cifra de 11,2 millones – y se acerca a los 250.000 fallecidos. En paralelo, el presidente Donald Trump se niega aún a reconocer su derrota en las elecciones del pasado 3 de noviembre, y la transición, con el plan del presidente electo Joe Biden para hacer frente al brote, sigue en suspenso mientras la pandemia parece descontrolada en el país norteamericano.

Con estos datos sobre la mesa, Biden advirtió ayer en Delaware que al país le espera un “invierno muy oscuro” y que la situación seguirá empeorando. Tras ser preguntado sobre Trump y la falta de reconocimiento de su derrota, Biden aseguró que el mayor riesgo recala en que “podría morir más gente si no nos coordinamos (en la gestión de la pandemia)”.

Biden dice que él sí se pondría la vacuna

En esa misma rueda de prensa, el presidente electo se congratuló por el avance de los diferentes estudios de vacunas, tras el anuncio ayer de la farmacéutica Moderna del 94,5% de efectividad de su candidata a vacuna contra el Covid-19. Biden criticó la posición de Donald Trump con respecto a la ciencia durante esta pandemia y aseguró que él no rechazaría ponerse la vacuna.

Sin embargo, el mandatario electo advirtió que, si llegara a haber una vacuna, no serviría de nada si no se tiene un plan para distribuirla entre la población. Biden dijo que confía en que “el presidente será ligeramente más sabio antes de que lleguemos a enero”, cuando se debería llevar a cabo el traspaso de poderes en la Casa Blanca.

“(La Casa Blanca) dice que tiene un programa que no solo aborda cómo conseguir vacunas, sino cómo distribuirlas. Si tenemos que esperar al 20 de enero para conseguir ese plan, eso supone un retraso de un mes, o mes y medio” añadió al respecto.

Preocupación por las repercusiones económicas

Según informan medios locales estadounidenses, entre estos el New York Times, varios gobernadores han pedido en los últimos días mayores restricciones en empresas, colegios o bares para intentar frenar la incidencia del virus en todo el país. Al respecto, Biden reconoció su preocupación por el impacto económico que la pandemia puede traer a una economía ya dañada en los últimos meses.

“Todos estuvimos de acuerdo en que queremos volver a encarrilar la economía y hacer que nuestros trabajadores vuelvan al trabajo al tener el virus bajo control”, afirmó en referencia a la conferencia que mantuvo el lunes 16 con empresarios y líderes sindicales junto a su futura vicepresidenta, Kamala Harris.

Por su parte, el presidente Donald Trump sigue sin reconocer su derrota. Ayer volvió a escribir en su cuenta de Twitter que había ganado las elecciones y no cesa en su empeño de demonizar al partido demócrata. Twitter continúa etiquetando las publicaciones del presidente con mensajes como “Esta afirmación sobre fraude es disputada”, o “Múltiples fuentes dan los resultados de esta elección de forma diferente”. 

En materia económica, Biden aseguró que pretende buscar una “estructura impositiva más justa” y que su intención es que se llegue a un salario mínimo de 15 dólares por hora. Además, dijo que no se otorgarán contratos gubernamentales a empresas que no fabriquen en Estados Unidos. Recordó igualmente al Senado que su partido propuso un paquete valorado en 3.000 millones de dólares para el estímulo económico, que aún debe ser aprobado.

Con Reuters, EFE y medios locales