El ex infante de Marina estadounidense Paul Whelan fue declarado culpable de espionaje y sentenciado a 16 años de prisión, dictaminó el lunes un tribunal de Moscú.

Hablando desde detrás de una pantalla de vidrio antes del veredicto, Whelan calificó el juicio como “una farsa” y pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como a los líderes de Irlanda, el Reino Unido y Canadá que “terminen esto”.

Whelan, quien también es ciudadano irlandés, británico y canadiense, fue detenido en un hotel de Moscú en diciembre de 2018 por las autoridades rusas que alegaron que estaba involucrado en una operación de inteligencia. Desde entonces ha estado en la prisión de Lefortovo en Moscú y el juicio se celebró a puerta cerrada.

Su abogado, Vladimir Zherebenkov, dijo anteriormente que Whelan recibió involuntariamente una memoria USB que contenía “secretos de estado” durante un viaje personal a Rusia. El canciller ruso, Sergey Lavrov, dijo que Whelan fue atrapado “con las manos en la masa”.

Whelan niega los cargos de espionaje y dice que le han negado el tratamiento médico adecuado mientras estuvo detenido. Su familia sostiene que viajó a Moscú para asistir a una boda y fue arrestado por cargos falsos.