El inicio del año escolar en Chile llegó mientras se mantienen en protesta contra las políticas neoliberales y el rechazo al Gobierno de Piñera. 

El inicio del curso escolar, conocido como el “Súper lunes”, llega con anuncios de movilizaciones, barricadas y cortes de vías en Santiago de Chile.

Este lunes, se realiza la primera jornada del año en la que escolares, universitarios y trabajadores coinciden en el uso del transporte público. En el país suramericano, las autoridades han anunciado medidas para tratar de que reine la normalidad, sin embargo, se mantiene el descontento popular y la agenda de movilizaciones.

Efectivos de Carabineros custodianlas principales vías a fin de ordenar el tráfico y evitar paralizaciones. Mientras funcionarios regionales han anunciado el reforzamiento del transporte público, con el objetivo de incrementar su operatividad.

Se adicionarán al transporte metropolitano 2.000 buses, en tanto, 73 microbuses diarios apoyarán la hora punta de la mañana y 62 harán lo mismo en la tarde.

No obstante, se reportan múltiples actividades de movilización social en Santiago como cierres temporales de las estaciones Cerrillos, Pudahuel y Pedro Aguirre Cerda, por protestas en sus inmediaciones.

Asimismo, los manifestantes colocaron barricadas en el sector Jaime Guzmán de la Autopista Central, con restricción de pistas central y derecha. También en la municipalidad de Ñuñoa se colocaron barricadas de neumáticos incendiados.  

Las fuerzas de orden público reprimieron una concentración del Movimiento Ukamau con el empleo de gases lacrimógenos en la intersección de Pedro Aguirre Cerda con Departamental, donde además hubo un detenido.

Además, para este lunes está convocada una concentración en la Plaza de Italia, rebautizada Plaza de la Dignidad, a la que se espera que acuda un gran número de personas, atendiendo a lo simbólico de la jornada.

Las protestas comenzaron en octubre de 2019, inicialmente por el descontento con los precios del transporte público, migrándose luego a otras demandas como mejora en el salario mínimo y modificación en el sistema de pensiones, lo que desembocó en la exigencia de una reforma constitucional.

Ante la falta de solución por parte del Gobierno de los problemas que denuncian, los manifestantes se mantienen movilizados, exigiendo que se le de respuesta a sus demandas.

Por su parte, el Gobierno chileno de Sebastián Piñera registra bajos índices de aprobación, ubicados en el 9 por ciento durante el mes de febrero.