Un grupo de presuntos yihadistas asesinó a disparos a al menos siete civiles, en momentos en que decenas de ellos intentaban huir de un hotel en Palma, Mozambique, según fuentes diplomáticas. Al menos 180 personas, incluidos varios extranjeros, habían quedado atrapadas en el lugar desde el pasado miércoles, cuando los extremistas lanzaron un ataque. La ciudad está ahora en manos de los terroristas, de acuerdo con fuentes de seguridad.

Alrededor de 180 personas se habían refugiado en el hotel Amarula, en Palma, durante el ataque del miércoles, según tres diplomáticos citados por la agencia de noticias Reuters. Entre ellos, un ciudadano español y otros extranjeros que se encerraron en una habitación protegida del lugar.

El viernes por la tarde, algunas personas intentaron escapar en un convoy de vehículos, pero fueron emboscadas a las afueras del hotel, de acuerdo con Lionel Dyck, director de Dyck Advisory Group, una empresa de seguridad privada sudafricana que trabaja con el Gobierno de Mozambique.

Sin embargo, agregó que algunos helicópteros lograron evacuar a más de 20 sobrevivientes este sábado. El Ministerio de Relaciones Exteriores español confirmó que un ciudadano de su país logró huir de la ciudad.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Sudáfrica señaló que algunos de sus ciudadanos se habían visto afectados por ataques contra ciudadanos extranjeros el viernes, pero no dio más detalles.

La cancillería de Portugal indicó que uno de sus ciudadanos resultó herido en los enfrentamientos, pero fue rescatado. La embajada portuguesa en Maputo informó que trabaja para identificar a otros ciudadanos de su país que necesitan apoyo en esa localidad.

Varios testigos afirmaron, vía telefónica con Human Rights Watch, que vieron cadáveres tirados en las calles mientras intentaban huir y que los insurgentes disparaban contra las personas y edificios.

Aún no está claro cuántas personas en total habrían quedado en el hotel ni cuántas están desaparecidas. Se teme que la cifra de víctimas mortales sea superior a las siete personas confirmadas hasta el momento, en medio de una emboscada que ha durado más de tres días.

Los yihadistas mantienen el control de la ciudad

Los combates continúan en la ciudad. Sin embargo, fuentes de seguridad indicaron que la ciudad se encuentra ahora en manos de terroristas. “Las fuerzas gubernamentales se han retirado de Palma, por lo que de hecho la ciudad está ocupada” por grupos armados yihadistas.

El jueves, el Gobierno nacional había informado que las fuerzas de seguridad estaban trabajando para restaurar el orden en Palma.

Los yihadistas lanzaron su ataque el miércoles por la tarde, obligando a los aterrorizados residentes a buscar refugio en el bosque circundante y a los trabajadores de proyectos de gas, incluidos los extranjeros, a refugiarse en el hotel Amarula, ubicado en el norte de la ciudad.

“Casi todo el pueblo ha sido destruido. Mucha gente ha muerto”, dijo un trabajador por teléfono el viernes después de ser evacuado.

Palma es una ciudad del norte de Mozambique, ubicada cerca a millonarios proyectos de extracción de gas, con la presencia de compañías extranjeras. Está a unos 1.800 kilómetros al noreste de Maputo, en la provincia rica en gas de Cabo Delgado.

Desde 2017, es asediada por la violencia de grupos de insurgentes. En 2019, yihadistas armados, conocidos como Al Shabab juraron lealtad al autodenominado Estado Islámico y en los últimos tres años han llevado a cabo sangrientos ataques.

El ataque a Palma comenzó pocas horas después de que la compañía petrolera francesa Total informara que reanudaría las labores de un proyecto de 20.000 millones de dólares, tras detener las operaciones en enero por motivos de seguridad. Este sábado, la empresa informó que la operación vuelve a quedar suspendida.

Con Reuters, AFP y EFE