La Vanguardia.- El despacho de Allen Grubman es, posiblemente, el más importante en cuanto a la relevancia mediática de su agenda de clientes. La semana pasada su sistema informático fue atacado por piratas digitales que robaron 756 gigas de información confidencial. Los afectados son Robert de Niro, LeBron James, Sofía Vergara, U2, Priyanka Chopra y Lady Gaga, entre otros. Pedían 21 millones de dólares por no divulgarlos. Ahora han doblado la apuesta: 42 millones a cambio de no revelar los secretos de Donald Trump.

Van en serio
“Una tonelada de ropa sucia” del presidente de EEUU es lo que el grupo de hackers denominado REvil amenaza con divulgar en internet si no recibe esta semana 42 millones de dólares
A Trump le espera un futuro incierto.
A Trump le espera un futuro incierto. (Alex Brandon / AP)

En los últimos días se han filtrado nuevos nombres de una la lista de clientes de primerísimo nivel a los que conocimos en un primer momento: además de los arriba citados junto con Elton John, Mariah Carey, Barbra Streisand, Barry Manilow, Rod Stewart, Lil Nas X, The Weeknd, Drake y Mike Tyson, debemos añadir Bruce Springsteen Sean ‘Diddy’ Combs, millonario máximo accionista de la firma de vodka Ciroc. Pero el que ha supuesto una inyección de gasolina en las pesquisas policiales es uno insospechado: Donald Trump.

De Niro es uno de los afectados.
De Niro es uno de los afectados. (ROBYN BECK / AFP)
Los datos de Mariah Carey obran también en poder de los piratas.
Los datos de Mariah Carey obran también en poder de los piratas. (ANGELA WEISS / AFP)
Han mostrado pruebas
De momento, se han permitido filtrar datos relativos a Madonna y Lady Gaga pero también e-mails con Trump como protagonista de distintos contratos.

“Una tonelada de ropa sucia” del presidente de EEUU es lo que el grupo de hackers denominado REvil y que se ha atribuido la autoría del robo amenaza con divulgar en internet si no recibe esta semana 42 millones de dólares (38,8 de euros). De momento, se han permitido filtrar datos relativos a Madonna y Lady Gaga pero también e-mails con Trump como protagonista de distintos contratos. Van en serio.

El Servicio Secreto, que protege la seguridad del presidente, se ha unido al FBI en los esfuerzos por rastrear la pista de REvil, el grupo de hackers que rompió el encriptado que protege el sistema informático del despacho Grubman, Shire, Meiselas & Sacks.

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