Aplazaron para el viernes a las 10:00 am el conocimiento de la solicitud de medida de coerción contra vinculados en operación Coral.

La Procuraduría Especializada en Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) solicita un año de prisión preventiva contra los implicados.

En total silencio y acompañados de un amplio dispositivo de seguridad entraron al salón de audiencia el general Adán Cáceres, la pastora Rossy Guzmán, y los demás implicados en el entramado de corrupción desarticulado mediante la Operación Coral, a quienes le conocerán este miércoles medida de coerción.

Además del exjefe del Cuerpo de Ayudantes Militares de la Presidencia y la pastora Guzmán Sánchez, en el caso están imputados Tanner Antonio Flete Guzmán, Rafael Núñez de Aza y Raúl Alejandro Girón Jiménez.

De acuerdo con el Ministerio Público, este grupo formaba parte de una red de corrupción estructurada por Adán Cáceres. Supuestamente, este alto oficial nombró a cientos de policías y militares en el Cestur y el Cusep y les asignaba sueldos de entre los RD$20 mil y RD$70 mil mensuales, pero estos debían entregarle hasta el 80 % del monto. Estaban en la nómina pero no trabajaban.

Mientras que la pastora Rossy tenía varias empresas que eran utilizadas para lavar dinero defraudado al Estado.

El coronel Rafael Núñez de Aza, supuestamente era el brazo financiero que servia a la red para mover grandes cantidades de dinero sin ser detectados por las autoridades.

Los demás supuestamente servían como testaferros y se encargaban de recolectar dinero en las instituciones en las que operaba la estructura criminal.