El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) exigió este domingo en el Día Mundial de la Libertad de Prensa más respeto al periodista y a su ejercicio en la República Dominicana.

A través de un comunicado, el CDP citó los casos del periodista Marino Zapete y de otros del interior del del país quienes, afirmó, “han sido humillados, presos, esposados como delincuentes, arrebatados sus equipos de filmación y borradas las imágenes” por patrullas de la Policía Nacional y del Ejército en pleno ejercicio de la profesión.

Mercedes Castillo, presidenta del CDP, dijo que el Comité Ejecutivo del Colegio ha condenado enérgicamente el irrespeto cometido contra la libertad de expresión al cerrar el programa de Zapete, llevarlo a la justicia por expresar su opinión en torno a una investigación sobre contratos otorgados fuera de Compras y Contrataciones por millones de pesos del erario público.

Precisó que los funcionarios públicos deben actuar correctamente en el desempeño de sus funciones porque el periodista es el vigilante del accionar de los poderes públicos, de quienes manejan el Estado, por lo que expresó que quienes no quieran ser criticados, la decencia debe acompañarle en sus ejecutorias.

Indicó que en la sociedad cada quien tiene un rol que jugar que debe ser respetado; el de periodista es el de informar y orientar a través de la publicación de la noticia, del comentario y del análisis periodístico los hechos y acontecimientos: “Por lo que nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a amenazarlo, humillarlo, agredirlo física ni verbalmente, y mucho menos asesinarlo por la opinión que emita sobre un hecho o tema. Muy por el contrario, se debe respetar su ejercicio profesional”.

Mercedes Castillo informó que en la cobertura del COVID-19 a periodistas del interior se les han violentados sus derechos fundamentales y de ejercicio profesional.

Detalló el caso de Miguel Eduardo Taveras Bejaran, de Santiago de los Caballeros, quien fue objeto de atropellos en pleno ejercicio, mientras grababa las incidencias del toque de queda aproximadamente a las 6:00 de la tarde. Agregó que una patrulla de la Policía lo mandó a parar, lo hizo preso, lo esposo como un delincuente, lo introdujo en el vehículo, le quitaron la cámara y lo llevaron al destacamento en calidad de detenido, muy a pesar de identificarse como periodista, amparado en el decreto presidencial que deja exento a médicos, enfermeras y a miembros de la prensa del toque de queda.

Igualmente, el periodista Faustino Reyes Díaz de Neiba-Bahoruco, corresponsal del Listín Diario y del Grupo Telemicro, denunció hace alrededor de un mes que al momento de cubrir las incidencias del toque de queda en Neiba fue detenido, arrebatados sus equipos de filmación, borradas las imágenes, esposado por más de dos horas y burlado por miembros del Ejército Nacional mientras estuvo detenido injustamente.

Asimismo, el periodista Robert Vargas, director del periódico digital Ciudad Oriental, denunció en su propio medio de comunicación fue objeto de amenazas e intimidación por un seguridad del alcalde Manuel Jiménez, el mismo día del acto de toma de posesión de las nuevas autoridades del Ayuntamiento Santo Domingo Este.

Otros periodistas han reportado al CDP que patrullas de la Policía Nacional les impiden hacer su trabajo durante el toque de queda.

“Ante esa amarga realidad, entre otros factores que afectan al ejercicio, como la crisis económica que impacta negativamente a una parte de los medios y a periodistas y otros trabajadores de los medios de comunicación, el CDP exhorta a las autoridades correspondientes en cada caso particular, a orientar bien a sus representantes a respetar el trabajo de la prensa y ponerle fin a las agresiones contra ella”, precisó.